La reciente aparición de amenazas de tiroteo en escuelas de al menos cuatro provincias argentinas ha generado una fuerte preocupación entre padres, directivos y autoridades educativas. Las inscripciones, que hacen alusión a un ataque el 15 de abril, han sido reportadas en baños de diversas instituciones, obligando a la intervención de fuerzas policiales y a la activación de protocolos de seguridad. Este fenómeno se produce en un contexto tenso, tras el ataque en una escuela de Santa Fe, donde se descubrió que el autor formaba parte de una comunidad digital que fomentaba actos violentos.
Las amenazas han sido documentadas en Tucumán, donde el vicerrector del Colegio Guillermina presentó una denuncia tras encontrar un mensaje inquietante en uno de los baños. Poco después, la misma advertencia apareció en el colegio San Francisco, lo que llevó al jefe de Policía de la provincia, Joaquín Girvau, a confirmar la presencia de oficiales en ambas instituciones para garantizar la seguridad de los alumnos. Girvau subrayó que, a pesar de las amenazas, las clases continuaron con normalidad, con el objetivo de mantener la calma en la comunidad educativa mientras se lleva a cabo la investigación.
En la provincia de Buenos Aires, la situación no es diferente. En la Escuela N°26 de Villa Elisa, una amenaza escrita con corrector blanco en una pared advertía a los estudiantes sobre un supuesto tiroteo programado para el 15 de abril. Este mensaje no solo alarmó a los alumnos, sino que también llevó a las autoridades escolares a realizar una reunión de emergencia y a responder a las inquietudes de padres y docentes, quienes exigieron explicaciones sobre la situación.
A medida que se extiende la preocupación, también se han registrado amenazas similares en escuelas de Córdoba, donde las fuerzas de seguridad han confirmado la aparición de pintadas en la capital y en otras localidades de la provincia. Las autoridades están investigando si estas amenazas están vinculadas a un reto viral en TikTok, lo que ha generado un debate sobre la influencia de las redes sociales en el comportamiento de los jóvenes y su implicación en actos de violencia.
En Mendoza, los informes indican que en la Escuela 4-143 El Algarrobal, ubicada en Las Heras, se encontró un mensaje similar que hacía referencia a un tiroteo escolar programado para el 16 de abril. Ante la gravedad de la situación, se activaron protocolos de seguridad y la Policía Científica se hizo presente para iniciar una investigación. La reacción de los padres fue rápida; muchos decidieron no enviar a sus hijos a la escuela o retirarlos antes de la hora habitual, mostrando una clara inquietud por la seguridad de sus hijos.
Este fenómeno de amenazas en escuelas pone de manifiesto un problema más amplio en la sociedad argentina, donde la violencia y la inseguridad se han convertido en temas de discusión recurrentes. La posibilidad de que estas amenazas sean parte de un reto viral plantea interrogantes sobre la responsabilidad de las plataformas digitales y su papel en la propagación de comportamientos peligrosos entre los adolescentes. En este contexto, es crucial que las autoridades educativas y de seguridad trabajen de manera conjunta para abordar la situación y garantizar la protección de los alumnos, así como para fomentar un entorno escolar seguro y saludable.



