La Audiencia de Barcelona absolvió a los exconsellers de Salud de la Generalitat Josep Maria Argimon y Alba Vergés, al exdirector general de Salud Marc Ramentol y al entonces director del Servei Català de Salut, Adrià Comella. El tribunal no los consideró responsables de un delito de prevaricación por el supuesto retraso en la vacunación contra el Covid-19 de policías nacionales y guardias civiles destinados en Cataluña.
Según la sentencia, no quedó acreditada la existencia de una “voluntad de discriminar” a esos cuerpos policiales. Los jueces entendieron que la decisión de la Conselleria de Salud de suspender la vacunación destinada a policías y guardias civiles respondió a razones sanitarias y, por ese motivo, descartaron que hubiera responsabilidad penal por parte de Vergés, que era la consellera de Salud, y de Argimon, entonces secretario de Salud Pública.
La acusación particular estuvo a cargo del Sindicato del Cuerpo Nacional de Policía Justicia Policial (Jupol), la Asociación de la Guardia Civil Justicia Civil (Jucil), la Unión de Oficiales de la Guardia Civil y el Sindicato Profesional de Policía. Las entidades habían solicitado 15 años de inhabilitación para los acusados. La Fiscalía, en cambio, retiró los cargos al finalizar el juicio.
El fallo también señala que, durante la primera etapa de la pandemia, las vacunas constituían un bien escaso. Por esa razón, las autoridades debieron establecer grupos prioritarios según criterios como la edad o la actividad laboral. La sentencia reconoce que esa selección implicaba una discriminación objetiva, aunque sostiene que estaba justificada por las circunstancias sanitarias de ese momento.



