A tan solo 50 días del comienzo de la Copa del Mundo 2026, que se llevará a cabo en conjunto entre México, Estados Unidos y Canadá, la situación de inseguridad en el país azteca se ha convertido en un tema de preocupación para la población. Un reciente estudio de Ipsos revela que más de la mitad de los mexicanos, específicamente el 56%, siente inquietud por el desarrollo seguro del torneo, siendo el narcotráfico una de las principales causas de esta desconfianza. A su vez, un alarmante 79% de los encuestados expresó temor por la delincuencia general, lo que genera dudas sobre la capacidad de las autoridades para garantizar un ambiente seguro durante el evento deportivo.
El informe, titulado 'Más allá de la Cancha, El impacto del Mundial en México a través de los ojos de los ciudadanos', indica que solo un 11% de los mexicanos confía en que la organización del Mundial está en condiciones óptimas. Esta falta de confianza se ve acentuada por un contexto nacional marcado por el aumento de la violencia y el crimen organizado, situando a la seguridad como un tema crucial a abordar en los días previos al torneo.
El director ejecutivo de Ipsos, Jorge Vargas, comentó que la percepción de seguridad difiere notablemente entre los países organizadores. Mientras que en Canadá la preocupación es casi inexistente, en Estados Unidos se han registrado numerosas noticias sobre la posible intervención de ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) en los estadios, lo que añade una capa de complejidad a la realización del evento. Esto pone de manifiesto una realidad que podría afectar la imagen del país anfitrión y la experiencia de miles de visitantes que se esperan.
Además del narcotráfico y la delincuencia común, el estudio identificó otras preocupaciones relevantes entre la población mexicana. Un 65% de los encuestados se mostró preocupado por el aumento de precios, mientras que un 54% expresó inquietud por la seguridad de los visitantes extranjeros. Asimismo, el tráfico y la percepción negativa del país también figuraron entre las principales preocupaciones, lo que sugiere que la organización del Mundial enfrenta no solo desafíos logísticos, sino también sociales y económicos.
Enrique de la Madrid, exsecretario de Turismo de México, anticipó que es probable que se produzcan manifestaciones en torno al evento, ya que existen múltiples problemas sociales que requieren atención inmediata. De la Madrid enfatizó que una imagen de un México festivo y en conflicto al mismo tiempo podría ser perjudicial para el país, sugiriendo que las autoridades deberían abordar los problemas subyacentes antes de celebrar un evento de tal magnitud.
El estudio de Ipsos también revela que más de la mitad de los encuestados, un 55%, consideraría la opción de cancelar el Mundial o cambiar su sede, mientras que el 45% preferiría que el torneo se mantenga en su formato original. Esto refleja un panorama dividido entre aquellos que desean aprovechar la oportunidad de mostrar al mundo lo mejor de México y quienes creen que las condiciones actuales no son las más adecuadas para un evento de tal envergadura. Las medidas que la población considera urgentes para garantizar la seguridad durante el Mundial incluyen el refuerzo de la seguridad en sedes y zonas turísticas (70%), la presencia del ejército en ciudades sede (48%), y operativos contra el crimen organizado (41%). La violencia relacionada con el narcotráfico es vista como uno de los escenarios más preocupantes para la realización del evento, lo que plantea interrogantes sobre el futuro del Mundial en México y la capacidad del país para manejar la situación de manera efectiva.



