El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha manifestado la posibilidad de cambiar la sede de las futuras negociaciones de paz si la situación en los Emiratos Árabes Unidos lo impide. Aunque por ahora no se contempla la cancelación de los encuentros, Zelenski sugirió que países como Suiza y Turquía podrían ser alternativas viables. Su objetivo principal es asegurar el diálogo internacional sobre la guerra en Ucrania, especialmente en relación a las conversaciones programadas entre el 5 y el 8 de marzo en Abu Dabi.

En sus declaraciones, Zelenski hizo referencia a la reciente escalada de tensiones en Oriente Medio, donde Estados Unidos e Israel llevaron a cabo ataques en Irán. El líder ucraniano consideró que estos acontecimientos pueden servir como un claro mensaje para el presidente ruso Vladimir Putin acerca de las consecuencias de los regímenes autoritarios. "Lo que está ocurriendo en Irán es una buena señal para que Putin comprenda el final que les espera a las dictaduras", afirmó, enfatizando la percepción de que la influencia de Moscú en la región se encuentra en declive.

Zelenski también subrayó que Rusia ha dejado de ser un aliado confiable y que la situación actual en Oriente Próximo refuerza esta idea. Expresó su preocupación por el impacto que este conflicto podría tener en la asistencia militar y humanitaria que Ucrania recibe de sus aliados occidentales, aunque hasta el momento no se han reportado recortes en dicho apoyo. El mandatario aseguró que el programa PURL, destinado a la adquisición de material bélico para Ucrania, sigue funcionando con normalidad, lo que considera crucial para la defensa del país y la vida de sus ciudadanos.