El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, aseguró en una reciente entrevista con la BBC que ceder parte de la región del Donbás a Rusia no solo significaría perder territorio, sino también abandonar a cientos de miles de ciudadanos ucranianos. Durante la charla, el mandatario enfatizó que cualquier concesión solicitada por Moscú debilitaría la posición de Ucrania e incrementaría el riesgo de fractura social dentro del país. Zelenski reafirmó que su Gobierno persigue la recuperación de todos los territorios ocupados, incluida Crimea, con el objetivo de restaurar las fronteras de 1991.

Además, durante la conversación, Zelenski cuestionó abiertamente a su par ruso, Vladímir Putin, afirmando que “la Tercera Guerra Mundial ya ha comenzado”. Ante la posibilidad de un conflicto global, el mandatario ucraniano subrayó que la clave reside en detener las ambiciones territoriales de Rusia. Desde su perspectiva, Moscú pretende imponer un modelo de vida diferente al elegido por las naciones, lo que representa una amenaza para la soberanía y la autodeterminación de los pueblos.

Zelenski también rechazó las negociaciones que implicarían una cesión territorial, advirtiendo que esto no solo significaría entregar tierra, sino también debilitar a su país y causar divisiones internas. A su juicio, si se accede a tales demandas, Rusia podría reconstituir sus fuerzas y reanudar la ofensiva en un corto plazo. En respuesta a las declaraciones del presidente de Estados Unidos, quien sugirió que Ucrania debería buscar un alto el fuego, el presidente ucraniano reafirmó que no contempla una rendición y que la lucha por la independencia continuará hasta alcanzar la victoria, que implica restaurar las fronteras de 1991, incluyendo Crimea y otros territorios ocupados.