El presidente chino, Xi Jinping, defendió a su llegada a Estados Unidos la necesidad de que Washington y Beijing sostengan una relación basada en la cooperación y el diálogo. El mandatario arribó a la base de la Fuerza Aérea Andrews antes del encuentro previsto con su par estadounidense, Donald Trump.
En una declaración escrita, Xi sostuvo que ambas potencias deberían actuar “como socios y no como adversarios” y afirmó que los objetivos nacionales de los dos países no necesariamente son incompatibles. También recordó el acuerdo alcanzado durante la visita de Trump a China en mayo para avanzar hacia una relación más “constructiva y estratégicamente estable”.
En ese marco, el presidente chino reclamó esfuerzos de ambas partes para consolidar un vínculo en el que la cooperación ocupe un lugar central y las diferencias puedan ser gestionadas. Además, expresó su expectativa de mantener con Trump un “diálogo profundo” sobre las relaciones bilaterales y los principales asuntos internacionales, así como de ampliar los ámbitos de cooperación.
Xi también manifestó su intención de reunirse con representantes de distintos sectores de la sociedad estadounidense. La visita se extenderá hasta el viernes e incluye este jueves una reunión con Trump en la Casa Blanca y una cena de Estado, durante la cual se espera que ambos presidentes pronuncien discursos.



