El mundo de la salsa se encuentra de luto tras el asesinato del reconocido percusionista Luder Quiñónez, ocurrido el 17 de marzo en el barrio Bretaña de Cali. Quiñónez, de 52 años, fue atacado a tiros por desconocidos que lo sorprendieron mientras se disponía a ingresar a su camioneta, en un hecho que ha sido calificado como un intento de robo.

La trágica noticia ha dejado una profunda huella en la comunidad musical, donde Luder fue un destacado exponente durante casi tres décadas, colaborando con diversas orquestas y, en particular, con Willy García. La relación entre ambos artistas trascendió lo profesional, forjando una amistad sólida a lo largo de los años, marcada por sueños compartidos y desafíos superados.

Willy García, visiblemente afectado por la pérdida, dedicó un emotivo mensaje en sus redes sociales, recordando a su amigo como un hermano y evocando momentos de su trayectoria juntos. “La violencia me lo arrebató”, expresó García, quien acompañó su despedida con un video que reunió memorias de sus presentaciones. La muerte de Quiñónez no solo deja un vacío en la salsa colombiana, sino que también resalta las preocupantes realidades de la violencia en el país.