Unas 13.600 personas serán evacuadas este martes en Wilhelmshaven, en el norte de Alemania, luego de que durante unas obras en el arsenal naval de la ciudad fuera localizada una bomba estadounidense de la Segunda Guerra Mundial que no llegó a detonar.
El artefacto pesa 250 kilogramos y cuenta con dos espoletas, los dispositivos que permiten activar y hacer estallar la carga explosiva. Según informó la Policía, para llevar adelante su desactivación será necesario despejar un radio de un kilómetro alrededor del lugar donde fue encontrado.
El operativo comenzará a las 8.00, hora local, y alcanzará al barrio de Südstadt, el centro de Wilhelmshaven y el sector de Heppens. Las autoridades indicaron que esas áreas deberán quedar completamente evacuadas antes de las 11.00.
Como parte del dispositivo, se habilitarán tres pabellones deportivos para recibir a las personas que deban abandonar sus viviendas. Además, el servicio de autobuses quedará suspendido desde el inicio de la evacuación.
El equipo de gestión de crisis de la ciudad coordinará las tareas con los servicios de emergencia y la empresa municipal de transporte. También se pondrá en contacto con residencias de ancianos y centros de cuidados de la zona para evaluar si resulta necesario evacuar esos establecimientos.
El hallazgo de bombas de la Segunda Guerra Mundial continúa siendo habitual en Alemania, incluso más de 80 años después del final del conflicto. Estos artefactos suelen aparecer durante trabajos de construcción, como ocurrió en este caso.



