Las elecciones regionales de diciembre de 2025 en Extremadura han tenido un impacto significativo en la representación de Vox en el Senado español. La formación liderada por Santiago Abascal ha perdido su único escaño en la cámara alta, lo que también implica la eliminación de una subvención anual de 24.000 euros que estaba vinculada a este representante.

La Asamblea regional de Extremadura ha designado a Laureano León del Partido Popular y a Manuel Borrego del PSOE como nuevos senadores autonómicos, dejando fuera a Ángel Pelayo Gordillo, el representante de Vox hasta la fecha. Con esta modificación, Vox se queda con solo dos senadores: Paloma Gómez, elegido por el Parlamento andaluz, y Fernando Carbonell, designado por las Cortes Valencianas.

El sistema de financiación del Senado establece que los Grupos Parlamentarios reciben una subvención fija más una variable que depende del número de senadores. La pérdida del escaño en Extremadura significa que Vox dejará de percibir 23.598 euros anuales. Esta reducción en la representación no solo afecta la financiación, sino que también disminuye la influencia del partido dentro del Senado.