La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, propuso avanzar hacia un “futuro eléctrico” y duplicar para 2040 la participación de la electricidad en el consumo energético de la Unión Europea. La iniciativa fue presentada este miércoles durante su discurso sobre el Estado de la Unión ante el pleno del Parlamento Europeo, en Estrasburgo, Francia.
Según sostuvo la jefa del Ejecutivo comunitario, alcanzar ese objetivo permitiría reducir en 260.000 millones de euros anuales la factura europea por la importación de combustibles fósiles. Von der Leyen defendió que la electrificación es una medida imprescindible para disminuir la dependencia energética externa del bloque.
La presidenta de la Comisión advirtió, además, que Europa no puede consolidarse como una “potencia industrial” mientras mantenga precios de la energía “estructuralmente demasiado altos”. En ese marco, afirmó que la guerra con Irán y el cierre del estrecho de Ormuz volvieron a exponer la vulnerabilidad de la Unión frente a los combustibles fósiles importados.
Von der Leyen señaló que el encarecimiento de esas importaciones representó un costo adicional de 90.000 millones de euros para la UE desde el comienzo del conflicto en Oriente Próximo. La dirigente vinculó ese gasto con la necesidad de acelerar la transición energética y de reducir la exposición del bloque a las variaciones y restricciones del suministro externo.



