En la noche del pasado sábado 21 de febrero, un grupo de personas en la localidad de Kennedy, Bogotá, tomó la justicia por su mano al atacar una camioneta. Este acto de violencia fue desencadenado por el atropello de un peatón, presuntamente ocasionado por los ocupantes del vehículo, quienes al parecer estaban bajo los efectos del alcohol.

Las imágenes que circulan en redes sociales muestran a la comunidad, visiblemente alterada, atacando la camioneta Tracker con placas FNT 169. Testigos del suceso indicaron que la conducta de los pasajeros del vehículo exacerbó la indignación de los presentes, quienes no dudaron en expresar su furia destruyendo el automóvil.

La intervención de la Policía Metropolitana de Bogotá fue crucial para evitar que la situación se tornara aún más violenta. Los agentes lograron separar a los implicados de la multitud enfurecida y garantizaron que tanto el conductor como el peatón afectado recibieran la atención que requerían. Este incidente ha generado un acalorado debate en las redes, donde algunos lamentaron el intento de linchamiento, mientras que otros cuestionaron la respuesta de la comunidad frente a situaciones de este tipo, reflejando una polarización en la percepción pública sobre la justicia y la seguridad ciudadana.