El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, negó este miércoles que Marruecos lo esté “chantajeando” y rechazó las acusaciones formuladas por el líder de Vox, Santiago Abascal, durante la sesión de control al Ejecutivo en el Congreso. En respuesta, acusó al dirigente opositor de “llevar una correa” de Estados Unidos e Israel.

Abascal había preguntado a Sánchez si estaba siendo presionado por Rabat debido a la información que supuestamente tendría sobre “la corrupción de su familia y su Gobierno”. Aunque aclaró que se trataba de una “pregunta retórica”, sostuvo que “toda España sabe que sí” y afirmó que el Gobierno español está en Rabat y que la Presidencia del país fue entregada a Marruecos.

El dirigente de Vox también cuestionó las políticas educativas del Ejecutivo. Como ejemplo, mencionó la enseñanza de cultura marroquí y lengua árabe en las aulas, además de la presencia de menús halal en los comedores escolares, y vinculó esos puntos con los resultados de España en el informe PISA, que calificó como “una auténtica vergüenza”. A partir de ese planteo, reclamó que España deje de ser “un protectorado marroquí en manos de traidores”.

Abascal añadió que el próximo Gobierno español no debería estar bajo la influencia de Rabat, Bruselas, Washington, Tel Aviv, Teherán, Pekín ni de ningún otro lugar, sino “en España y en manos de los españoles”. También aseguró que Vox derrotará los intentos de “manipular” las elecciones generales y afirmó que su partido ya lo había conseguido en el Tribunal Supremo, aunque su intervención quedó inconclusa en el material disponible.

Sánchez respondió a las acusaciones con una referencia directa a los alineamientos internacionales de Abascal. “A diferencia de usted, seré un perro, pero no tengo amo”, le dijo el jefe del Ejecutivo, en el marco del intercambio parlamentario.