El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comunicó el martes ante el Congreso que su país ha recibido “más de 80 millones de barriles” de petróleo procedentes de Venezuela, a quien describió como un “nuevo amigo y socio”. Durante su discurso sobre el Estado de la Unión, Trump destacó que la producción nacional de crudo ha incrementado en “más de 600.000 barriles diarios”, subrayando la sorpresa que genera esta situación.

El mandatario republicano también enfatizó que la producción de gas natural en Estados Unidos ha alcanzado niveles récord, cumpliendo así su compromiso de incrementar la perforación en el país. Esta flexibilización en las sanciones hacia Venezuela, que se inició el 7 de enero, busca facilitar el comercio internacional de crudo y sus derivados, permitiendo que el país sudamericano reanude sus exportaciones.

A finales de enero, el Parlamento venezolano aprobó una nueva ley de hidrocarburos que abre la puerta a la inversión privada en la industria petrolera, lo que coincide con un acercamiento político hacia Washington tras la reciente captura de Nicolás Maduro. Varias empresas han comenzado a fletar supertanqueros para exportar petróleo desde Venezuela, lo que podría acelerar las entregas a mercados como el de India y reducir costos de transporte, en medio de un contexto de precios elevados para el crudo venezolano.

Las compañías Vitol y Trafigura han estado exportando crudo venezolano desde enero, tras un acuerdo de 2.000 millones de dólares con el gobierno estadounidense. El uso de superpetroleros, que tienen capacidad para transportar hasta 2 millones de barriles, promete aumentar el volumen de exportaciones desde la terminal de Jose, que representa aproximadamente el 70% de las exportaciones de crudo de Venezuela.