Los líderes de 22 países de la Unión Europea advirtieron que políticas como la regularización de un “número muy elevado” de migrantes pueden convertirse en “factores de atracción”. En una carta enviada a los presidentes del Consejo Europeo y de la Comisión Europea, António Costa y Ursula von der Leyen, y al primer ministro de Irlanda, vincularon además la crisis registrada en Ceuta con una reciente sentencia del Tribunal Supremo español.

Según los firmantes, el fallo confirmó que la legislación española de extranjería no permite las denominadas devoluciones en caliente. Los dirigentes sostuvieron que esa resolución fue utilizada para “desencadenar este ataque” y para “abusar” del sistema europeo de migración y asilo, en referencia a la llegada masiva de migrantes a Ceuta.

En el documento, reclamaron una videoconferencia urgente de los ministros de Interior de la UE y advirtieron que están dispuestos a “reforzar o reintroducir controles temporales” en las fronteras internas del bloque ante el riesgo de movimientos secundarios. No obstante, reconocieron que hasta el momento no se detectó ningún desplazamiento no autorizado desde Ceuta hacia otros países europeos.

“No podemos permitir que los cruces masivos descontrolados, la instrumentalización de la migración u otras amenazas híbridas creen la percepción de que es posible entrar ilegalmente en la Unión Europea”, señalaron. También expresaron preocupación por que se extienda la idea de que “la entrada ilegal de un migrante puede convertirse en una estancia legal”, una percepción que, a su juicio, podría alentar nuevos intentos de ingreso y debilitar el sistema europeo de migración y asilo.