La crisis desatada por la explosión en el ducto de gas natural de Camisea, ubicado en Cusco, ha generado una profunda preocupación en Perú, donde millones de ciudadanos enfrentan una grave escasez de combustible. En respuesta a esta situación, el Gobierno ha implementado una serie de medidas extraordinarias con el objetivo de asegurar el suministro de gas natural en sectores vitales, según lo informado por Denisse Miralles, presidenta del Consejo de Ministros.
Cálidda, la empresa encargada de la distribución de gas, ha emitido un comunicado en el que especifica que solo ciertos vehículos tendrán permiso para abastecerse de Gas Natural Vehicular (GNV) durante la emergencia. La lista de prioridades, establecida por el Ministerio de Energía y Minas, incluye hogares y comercios esenciales como hospitales, clínicas y comedores populares, que representan más de 2 millones de usuarios en Lima Metropolitana y el Callao.
En cuanto al transporte, se permitirá el abastecimiento de GNV únicamente a unidades que utilicen exclusivamente este tipo de combustible, priorizando el transporte público masivo, como los buses articulados. Quedan excluidos otros medios de transporte, como taxis y mototaxis. La medida también se extiende a camiones de basura y cisternas dedicadas al transporte de combustibles, además de industrias que desempeñan un papel clave en la salud pública. Estas restricciones tendrán una duración inicial de 14 días, mientras se trabaja en restablecer el flujo normal de gas natural desde Cusco.



