El Tribunal de Apelaciones del Circuito del Distrito de Columbia ratificó este viernes, por una mayoría de dos votos contra uno, la orden que establece que todos los periodistas destinados al Pentágono para cubrir la actividad del Departamento de Defensa de Estados Unidos deberán desplazarse acompañados por una escolta.

“Los reporteros no tienen un derecho en virtud de la Primera Enmienda para recorrer libremente los pasillos del Pentágono”, sostuvo en redes sociales Sean Parnell, portavoz del Departamento de Defensa, al difundir la decisión judicial. La medida había sido cuestionada por un diario y por el periodista Julian Barnes, pero la corte consideró que no lograron demostrar que la normativa tuviera sobre ellos un impacto particularmente adverso o diferente del que afecta al resto de los periodistas alcanzados.

El juez Bradley Garcia votó en disidencia y cuestionó el alcance del fallo. “Una política gubernamental de represalia no debería quedar exenta de responsabilidad simplemente porque se aplique de manera amplia y uniforme”, afirmó. El diario valoró la rapidez del tribunal para resolver la cuestión y comunicó que continuará litigando sobre el fondo del caso, por lo que la disputa judicial aún no quedó cerrada.