El Tribunal de Distrito de Lod condenó a Alexander Granovski, un ciudadano israelí de 30 años y residente en Petaj Tikva, a 13 años y medio de prisión por espionaje, vandalismo e incendio provocado. Los hechos ocurrieron a finales de 2024 y, según la Fiscalía del Distrito Central, fueron cometidos a cambio de dinero de un agente iraní.

La pena es la más severa impuesta hasta ahora en Israel contra una persona condenada por espiar en favor de Irán. Al fundamentar la decisión, el tribunal sostuvo que la sanción busca desalentar a quienes consideren actuar para una entidad hostil a cambio de una recompensa económica.

"Advertir a cualquiera que se sienta tentado a actuar en nombre de una entidad hostil a cambio de dinero, que puede esperar una pena de cárcel larga e insoportable", señaló la corte al explicar el alcance de la condena.

En un expediente separado, el Tribunal de Distrito de Jerusalén condenó a cuatro palestinos de Jerusalén Este, tres de ellos con nacionalidad israelí, por su participación en otra trama vinculada con espionaje para Teherán. Los acusados admitieron los hechos, cometidos también a finales de 2024 y a cambio de dinero, como parte de un acuerdo de culpabilidad.

Entre los condenados se encuentran los hermanos Mahmud y Mamduh Hader, de 23 y 21 años, respectivamente. La información disponible no precisa en este expediente la identidad ni las edades de los otros dos acusados.