Un juzgado de Ceuta condenó este sábado a un ciudadano marroquí por un delito de allanamiento de morada cometido el viernes en una vivienda del centro de la ciudad. El acusado aceptó una pena de dos años de prisión, que fue sustituida por la expulsión del territorio español y una prohibición de ingreso durante cinco años, según fuentes judiciales.
Además, el tribunal dispuso una orden de alejamiento y la prohibición de comunicarse durante cinco años con la principal víctima, la madre de la familia que vive en la casa. La mujer estaba durmiendo cuando el condenado ingresó en la habitación.
De acuerdo con el relato de la familia, el hombre accedió a primera hora del viernes por el balcón de un departamento ubicado en un quinto piso y se acostó en la cama de una de las habitaciones, donde dormía la mujer. La víctima se despertó al encontrarlo allí, gritó y alertó a los demás familiares que estaban en la vivienda. El acusado huyó del lugar.
Fuentes cercanas al caso señalaron que el condenado tenía antecedentes judiciales en España por delitos graves. En particular, había recibido tres condenas anteriores por delitos de agresión sexual y contaba además con una orden administrativa de expulsión del territorio español dictada por un juzgado de Valencia.



