La reciente escalada de ataques aéreos entre Ucrania y Rusia ha dejado un saldo significativo en diversas regiones, con fragmentos de drones esparcidos por el territorio ucraniano. La Fuerza Aérea de Ucrania reportó que durante la última oleada de enfrentamientos, sus sistemas de defensa lograron neutralizar 105 de los 126 drones lanzados por las fuerzas rusas. Sin embargo, a pesar de este éxito, al menos 20 drones y un misil balístico lograron impactar en once objetivos diferentes, resultando en la muerte de al menos tres personas en las áreas de Odesa y Zaporiyia.

Desde el inicio del conflicto, que comenzó hace casi cuatro años con la invasión ordenada por el presidente ruso Vladimir Putin el 24 de febrero de 2022, los intercambios de ataques han continuado intensificándose. En esta última serie de enfrentamientos, ambas naciones informaron sobre la interceptación de cientos de drones en sus respectivos territorios. El Gobierno ucraniano subrayó que, a pesar de la efectividad de sus defensas aéreas, aún hay drones en el espacio aéreo al momento de los ataques, lo que refleja la persistencia de la amenaza.

Por otro lado, el Ministerio de Defensa ruso declaró haber derribado aproximadamente 160 drones ucranianos, con la mayoría de las interceptaciones registradas en la región de Bélgorod y otros puntos estratégicos como Crimea. Sin embargo, las autoridades rusas no ofrecieron detalles sobre posibles daños o víctimas en su territorio, a diferencia de Ucrania, que informa sobre pérdidas humanas y daños en áreas residenciales. Este aumento en la actividad de drones durante la noche resalta la gravedad de un conflicto que, a más de cuarenta meses de su inicio, sigue causando estragos tanto en la población como en la infraestructura civil.