Ucrania solicitó asistencia internacional, a través de la OTAN, para ampliar sus capacidades de desminado humanitario y retirar explosivos diseminados en su territorio durante la invasión rusa. El pedido incluye trajes antibombas, sistemas robóticos, detectores de metales y distintos elementos de protección para los especialistas que realizan las tareas en zonas afectadas.
La solicitud fue presentada por el Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania y canalizada por el Centro Euroatlántico de Coordinación de Respuestas ante Desastres de la OTAN. El organismo trasladó el requerimiento a los países aliados y socios para que quienes estén en condiciones de aportar una parte o la totalidad del equipamiento informen sus ofertas a Kiev.
Las autoridades ucranianas señalaron que la invasión rusa dejó al territorio “significativamente contaminado con artefactos explosivos”. Según la advertencia, esa situación representa una “grave amenaza” para la población civil y para las infraestructuras críticas, por lo que resulta necesario fortalecer las operaciones destinadas a localizar y neutralizar esos materiales.
Para el Gobierno ucraniano, el desminado humanitario constituye una de sus “prioridades estratégicas”. Las autoridades consideran que el refuerzo de esas tareas permitirá avanzar en la recuperación del país, mejorar las capacidades de sus fuerzas de seguridad y defensa y proteger a la población.
Entre los equipos requeridos figuran trajes de distintos tipos para la desactivación de explosivos, magnetómetros capaces de detectar objetos metálicos a profundidades de hasta seis metros, sistemas de detonación remota y manipuladores telescópicos. También se solicitaron sistemas robóticos, detectores de metales y otros elementos de protección destinados al personal que trabaja sobre el terreno.



