Este lunes, el ejército de Ucrania comunicó que ha logrado la recuperación de más de 400 kilómetros cuadrados de territorio y ocho localidades en el frente sur desde finales de enero. Este avance se considera uno de los más significativos de los últimos meses. El general Oleksandr Syrskyi, comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, reveló esta información tras visitar las unidades desplegadas en la región de Oleksandrivka, que se ubica en la confluencia de los óblasts de Dnipropetrovsk, Zaporiyia y Donetsk.
La noticia se presenta en un contexto altamente simbólico y político, ya que el 24 de febrero se conmemora el cuarto aniversario del inicio de la invasión rusa a gran escala. En este sentido, Kiev ha estado trabajando arduamente para mostrar a la comunidad internacional, especialmente al presidente estadounidense Donald Trump, que la situación en la guerra no es tan desesperada como se podría pensar. Trump ha manifestado en varias oportunidades que Ucrania debería considerar concesiones territoriales para alcanzar un acuerdo de paz, sugiriendo que Kyiv corre el riesgo de perder el conflicto.
La operación en el sur fue oficialmente confirmada el 22 de febrero por las Fuerzas de Asalto Aéreo (DShV), que la definieron como una misión destinada a frenar los avances rusos hacia las ciudades de Dnipro y Zaporiyia. Según los informes, en la zona se registran hasta 50 enfrentamientos diarios, y la fase activa de la operación continúa. El presidente Zelensky había anticipado previamente que las fuerzas ucranianas habían liberado alrededor de 300 kilómetros cuadrados, cifra que fue actualizada por Syrskyi este lunes. A pesar de estos avances, la situación en el frente sigue siendo complicada para Ucrania, que ha enfrentado la ocupación de 4.336 kilómetros cuadrados de su territorio por parte de Rusia durante 2025.



