El Ministerio de Información de Turquía ha emitido un comunicado aclarando que no se han encontrado evidencias que vinculen las recientes imágenes de un supuesto éxodo de refugiados iraníes hacia la frontera turca. Las autoridades turcas sostienen que estos videos son de archivo y su difusión se ha producido en el contexto de los recientes acontecimientos en la región, con la intención de generar preocupación sobre la seguridad en sus fronteras. En este sentido, se ha desmentido cualquier reporte sobre movimientos masivos de personas hacia Turquía, calificando estas acciones como intentos deliberados de alarmar a la población.
Además, el Gobierno turco ha negado cualquier participación en operaciones militares extranjeras que utilicen su espacio aéreo, terrestre o marítimo. A través de este pronunciamiento, Ankara ha dejado en claro que no permitirá que sus recursos sean utilizados para ejecutar ataques contra Irán o cualquier otro país, a menos que esté directamente involucrado en el conflicto. Esta declaración se ha dado a conocer tras la reciente ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel en territorio iraní, reafirmando así la postura de neutralidad que mantiene Turquía.
La comunicación oficial subraya que la soberanía de Turquía sobre su espacio aéreo, así como sobre sus territorios terrestres y marítimos, es indiscutible. Las decisiones relacionadas con las fronteras y las operaciones en el territorio nacional se toman con base en criterios de seguridad nacional y en función de los intereses geopolíticos del país. A pesar de la proximidad a conflictos en Irak y Siria, donde se han llevado a cabo ataques atribuidos a Irán, el Gobierno de Ankara ha reiterado su compromiso de no involucrarse en acciones militares ajenas.



