El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a referirse a hipotéticos ataques iraníes contra Los Ángeles y San Diego, dos ciudades de California gobernadas por demócratas. Durante un mitin de campaña en San Antonio, Texas, presentó esos posibles hechos como escenarios de “trauma”, “problemas” y “terror”, aunque aseguró que su administración no permitiría que ocurrieran.
“¿Queréis ver un trauma? ¿Queréis ver problemas? Y ya lo dije el otro día: que lancen un misil contra San Diego o Los Ángeles, de paso”, manifestó Trump ante sus seguidores. Luego insistió: “¿Queréis ver un espectáculo de terror? Que ataquen San Diego. Que ataquen Los Ángeles”.
Tras esas afirmaciones, el mandatario sostuvo que su Gobierno no permitiría “cosas terribles” de ese tipo ni que Estados Unidos se convirtiera en “un país en caída libre”. Sus declaraciones volvieron a ubicar a ambas ciudades como posibles objetivos de un ataque iraní, pese a que Teherán no atacó ninguna ciudad estadounidense.
Los comentarios reavivaron la polémica generada por Trump cuando planteó que un bombardeo iraní contra Los Ángeles o San Diego sería un “precio muy pequeño a pagar” en el marco de los esfuerzos por resolver el conflicto con Irán y sus efectos sobre los precios del combustible.
En ese contexto, el gobernador de California, Gavin Newsom, reclamó aplicar la 25ª Enmienda de la Constitución de Estados Unidos para inhabilitar al presidente. Newsom también calificó a Trump de “enfermo mental”.



