El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que el estrecho de Ormuz podría quedar abierto “literalmente mañana”, después de anunciar conversaciones con autoridades iraníes para intentar poner fin al conflicto iniciado a finales de febrero. Desde Teherán, sin embargo, ya descartaron que esos contactos se estén produciendo.
Consultado por la prensa sobre el resultado de las supuestas negociaciones, Trump sostuvo que la situación “se resolverá rápidamente, sea cual sea el resultado”. Según explicó, el primer paso sería la reapertura del estrecho, mientras que una eventual segunda etapa estaría centrada en la desnuclearización de Irán, un proceso que, reconoció, llevaría más tiempo.
“No es muy complejo (...) La primera fase es la apertura del estrecho. La segunda fase será la desnuclearización. Eso llevará un tiempo, pero estamos muy decididos al respecto”, señaló el mandatario estadounidense.
Trump también dijo que pretende ofrecerle a Irán “la última oportunidad antes de la decapitación” y aseguró sentirse “muy orgulloso” de esa decisión. “En cuanto a lanzar un ataque de tal magnitud contra un país, prefiero no hacerlo (...) Me llamaron y me dijeron: ‘Por favor, no ataquéis. Llegaremos a un acuerdo’. Esa es la pura verdad”, afirmó.
“En estos momentos estamos negociando a petición de Irán, con el respaldo de Arabia Saudí, de Emiratos Árabes Unidos y, en particular, de Qatar, aunque también de otros países”, agregó. Trump sostuvo que varias naciones se comunicaron con Estados Unidos y advirtió que, si no se alcanza un entendimiento, esta será la última oportunidad de Teherán para firmar un buen acuerdo.



