El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, minimizó la dimensión del programa nuclear de Corea del Norte y reivindicó su vínculo personal con el líder norcoreano, Kim Jong Un. Sus declaraciones se produjeron en un contexto de tensión en la península de Corea y después de que Corea del Sur denunciara el desarrollo armamentístico de Pyongyang.

Trump sostuvo que Kim es “amigo mío” y afirmó que al dirigente norcoreano “le gusta Trump” y que no siente simpatía por muchas otras personas. “Soy prácticamente la única persona que le gusta en todo el mundo, y a mí me cae bien él. Me critican mucho cuando digo esto”, señaló el mandatario al explicar su postura frente a las diferencias entre la política de Washington hacia los programas nucleares de Irán y Corea del Norte.

El presidente estadounidense atribuyó el desarrollo de armas nucleares norcoreanas a la inacción de sus antecesores. “Pudieron haberle parado”, afirmó. Al mismo tiempo, reconoció que Corea del Norte cuenta con “una capacidad nuclear bastante grande”, aunque aclaró que, a su juicio, no es comparable con la de Estados Unidos.

“Mientras yo esté por aquí, va a estar bien. ¿Saben por qué? Porque él me respeta y le caigo bien”, aseguró Trump. También insistió en que la situación en torno al programa nuclear norcoreano es consecuencia de que hubo presidentes que no hicieron lo que él, según sostuvo, llevó adelante en Irán, en referencia a la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra ese país.