El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió este viernes su política de seguridad durante un acto policial realizado en el condado de Nassau, en el estado de Nueva York. Ante altos mandos de las fuerzas de seguridad, el mandatario presentó una serie de cifras sobre criminalidad y detenciones, y utilizó esos datos para cuestionar la gestión de los demócratas en la materia.
Trump afirmó que, desde su llegada al poder, firmó una orden ejecutiva para aplicar la pena de muerte a las personas condenadas por asesinar a agentes del orden. En ese contexto, sostuvo que las muertes de policías en acto de servicio “cayeron el año pasado a su nivel más bajo en 80 años”. También aseguró que el FBI “casi ha duplicado las detenciones por delitos violentos” y anunció que las autoridades capturaron, hasta esta semana, a nueve de los diez fugitivos incluidos en la lista de más buscados de la agencia.
“Desde que asumí el cargo, las fuerzas del orden federales han arrestado a 1.2 millones de criminales en todo el país y hemos aumentado los procesamientos penales federales en más del 50%”, afirmó el presidente. Además, señaló que durante el último ejercicio se registraron 3.100 homicidios y 10.000 agresiones sexuales menos, junto con una reducción de más de un millón de delitos violentos, en comparación con el año previo a su mandato. Trump también mencionó descensos en los robos y en el robo de vehículos, aunque el material no precisa los períodos exactos ni la fuente de esas cifras.



