Desde la capital estadounidense, Donald Trump ha propuesto cuatro exigencias políticas y militares al líder supremo de Irán, Alí Khamenei, con el fin de alcanzar un acuerdo que prevenga una confrontación armada entre ambos países.
Las condiciones fueron comunicadas al canciller iraní, Abbas Araqchi, por Steve Witkoff, el enviado especial de Estados Unidos para el Medio Oriente, y Jared Kushner, yerno de Trump, durante una reunión en Ginebra. Araqchi, tras las negociaciones en la residencia del embajador de Omán, afirmó que se había logrado un consenso sobre principios generales para avanzar hacia un posible pacto.
A pesar de las negociaciones, Khamenei no aceptó las demandas, ya que hacerlo podría significar el colapso del régimen instaurado en 1979. Trump se ha dado un plazo de diez días para tomar una decisión respecto a la situación, periodo que coincide con la visita del secretario de Estado, Marco Rubio, a Jerusalén para discutir este delicado tema con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. Mientras que Netanyahu considera que la guerra podría ser la única solución, Rubio aún mantiene la esperanza de un acuerdo pacífico con Teherán.



