El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este martes una orden ejecutiva que insta a todos los organismos del Gobierno federal a reemplazar los términos “inteligencia artificial” y “IA” por “superinteligencia” y “SI” en las comunicaciones oficiales, los documentos públicos, los sitios web y los informes.
La disposición no alcanza a las normas ni a los contratos que ya se encuentran vigentes. Además, establece un plazo de 60 días para que el asesor presidencial para Ciencia y Tecnología presente una propuesta legislativa destinada a fijar una definición federal del nuevo concepto.
En el texto de la orden, Trump justificó el cambio al sostener que las capacidades de los sistemas actuales “van mucho más allá de imitar o automatizar aspectos discretos de la inteligencia humana”. También afirmó que esas herramientas representan cada vez más “no simplemente inteligencia artificial, sino una nueva era de superinteligencia”.
La decisión fue anunciada horas después de una reunión del mandatario en la Casa Blanca con casi dos docenas de líderes tecnológicos de Silicon Valley, convocada para analizar los riesgos asociados con esta tecnología. En Estados Unidos, la expansión de estos sistemas generó cuestionamientos vinculados con el aumento del consumo eléctrico y el temor a la pérdida de puestos de trabajo.



