El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, notificó formalmente al Congreso el reinicio de los ataques contra Irán y habilitó así un plazo de 60 días para que el Pentágono emplee fuerzas militares del Mando Central estadounidense (CENTCOM) sin una nueva autorización legislativa. El mandatario comunicó la decisión en una carta enviada el viernes, en la que señaló que las operaciones comenzaron nuevamente el 7 de julio.
En el documento, Trump aclaró que las fuerzas terrestres de Estados Unidos no participan de los ataques. También sostuvo que las operaciones son “limitadas, medidas, planificadas y ejecutadas de manera que se minimicen las bajas civiles”. La presentación fue realizada en el marco de la Ley de Poderes de Guerra, que obliga al presidente a informar al Congreso dentro de los dos días posteriores al inicio de acciones militares en el extranjero.
De acuerdo con esa normativa, las fuerzas estadounidenses podrían permanecer en la región durante 60 días, con la posibilidad de una extensión adicional de 30 días por decisión presidencial. Si el despliegue supera ese período, sería necesaria la aprobación del Congreso.
En otra carta, enviada el 1 de mayo, Trump había afirmado que el alto el fuego alcanzado con Teherán el 7 de abril puso fin a la ofensiva iniciada el 28 de febrero junto con Israel. Sobre esa base, el presidente sostuvo que aquella operación quedó comprendida dentro de la Ley de Poderes de Guerra, pese a que no contaba con la autorización del Congreso para llevar adelante los ataques.



