El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intensificó su postura contra el régimen iraní al exigir la rendición de la Guardia Revolucionaria, así como del ejército y la policía de Irán. En un mensaje transmitido por televisión, Trump advirtió a las fuerzas de seguridad iraníes que deben deponer las armas para obtener inmunidad total, de lo contrario, enfrentarían "una muerte segura".
El mandatario estadounidense informó que la ofensiva militar se mantendrá en curso, tras haber destruido el cuartel general de la Guardia Revolucionaria y haber atacado numerosos objetivos estratégicos. "Las operaciones de combate seguirán con toda su fuerza hasta que logremos nuestros objetivos claros y contundentes", afirmó Trump, quien destacó que esta campaña es una respuesta a décadas de agresiones hacia Estados Unidos y sus aliados.
Además, Trump se refirió a la reciente muerte del líder supremo iraní, el ayatollah Ali Khamenei, y su cúpula militar, señalando que su legado estaba marcado por la sangre de miles de estadounidenses. Indicó que muchos militares iraníes ya han solicitado rendirse, enfatizando que quienes entreguen sus armas recibirán protección. En su discurso, hizo un llamado al pueblo iraní a rebelarse contra el régimen y aseguró que Estados Unidos les apoyará en su lucha por la libertad.



