El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva destinada a impedir la entrada al país de personas extranjeras que viajen con el objetivo de dar a luz y obtener, para sus hijos —y posiblemente también para ellas— la nacionalidad estadounidense por nacimiento. La medida apunta contra lo que la administración denomina “turismo de maternidad”.
El texto sostiene que “la ciudadanía no es una mercancía que se pueda adquirir mediante la explotación calculada y la evasión de las leyes de inmigración”. Como ejemplo, menciona el ingreso a Estados Unidos con una visa de no inmigrante con el propósito de dar a luz dentro del territorio nacional. La orden fue difundida por la Casa Blanca poco más de un mes después de que el Tribunal Supremo anulara una directiva previa en el mismo sentido.
La Administración Trump también denuncia la supuesta existencia de “operadores de turismo de maternidad” que utilizarían “publicidad engañosa e incentivos” para atraer a ciudadanos extranjeros con el fin de que tengan a sus hijos en suelo estadounidense. Según el documento, esas prácticas se apoyarían en visas temporales de no inmigrante destinadas a estudios, intercambios, empleos temporales, turismo y otras actividades transitorias.
De acuerdo con la orden, quienes organizan esos viajes buscarían facilitar el establecimiento permanente en Estados Unidos y garantizar así la ciudadanía para los hijos nacidos en el país y, potencialmente, para sus propios padres. El documento concluye que el llamado “turismo de maternidad” socava la integridad del sistema de inmigración.



