El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció una inversión de 10.000 millones de dólares para la nueva "Junta de Paz", creada con el propósito de apoyar la reconstrucción de Gaza tras el reciente conflicto. Esta iniciativa fue presentada durante la reunión inaugural del organismo, que reunió a más de 40 delegaciones de diferentes países, además de observadores de otras naciones.

En el transcurso del evento, Trump destacó que los miembros de la Junta han comprometido 5.000 millones de dólares para la rehabilitación de Gaza, cantidad que solo representa una fracción de los 70.000 millones que se estima serán necesarios para la recuperación integral de la región palestina. El plan no solo contempla la ayuda financiera, sino también el despliegue de fuerzas internacionales de estabilización y policial, ante la posibilidad de que la Junta se convierta en un competidor de la ONU en el manejo de crisis.

Los delegados discutieron la logística para canalizar los recursos a través de organismos multilaterales y la colaboración con entidades humanitarias en la zona. Trump enfatizó la importancia de la supervisión en la gestión de los fondos y la selección de proyectos prioritarios, con un enfoque en la restauración de infraestructuras críticas y la protección de la población civil. Además, durante su discurso, el presidente reiteró sus críticas hacia la ONU y se comprometió a cooperar en áreas donde se puedan alinear esfuerzos, especialmente en la estabilización de regiones afectadas por conflictos.