El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha calificado de "pérdida de tiempo" la posibilidad de enviar tropas estadounidenses a Irán en respuesta a las advertencias emitidas por el régimen iraní. Esta afirmación surge después de que el canciller iraní, Abás Araqchi, advirtiera que una invasión terrestre de su país tendría graves consecuencias para los invasores.

En una entrevista telefónica con NBC News, Trump desestimó las declaraciones de Araqchi, subrayando que Irán ha perdido gran parte de su capacidad militar. "Lo han perdido todo. Han perdido su Armada. No hay razón para considerar una invasión", afirmó el mandatario, quien también describió los comentarios del canciller como "inútiles" y reafirmó que Washington no está considerando tal opción en este momento.

Además, Trump expresó su deseo de que el actual régimen iraní sea desplazado y mencionó que su equipo busca una rápida reestructuración del liderazgo en el país. Aunque no reveló nombres, insinuó que ya tiene candidatos en mente para una eventual sucesión, al tiempo que criticó la posible elección del hijo de Khamenei como inaceptable. Araqchi, por su parte, se mostró confiado ante la posibilidad de una invasión y descartó cualquier negociación con Estados Unidos, enfatizando que Irán está preparado para resistir.

En este contexto, Trump advirtió que si no se elige al sucesor adecuado en Irán, podría desencadenarse un nuevo conflicto en menos de cinco años, reflejando así su preocupación por la continuidad de un liderazgo de línea dura en el país.