El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció junto al secretario de Comercio, Howard Lutnick, un paquete de inversiones de hasta 200.000 millones de dólares —equivalentes a unos 176.000 millones de euros— aportado por el Gobierno de Corea del Sur para desarrollar infraestructura energética en territorio estadounidense.
El plan contempla tres proyectos principales: la construcción de ocho centrales nucleares de gran escala, una planta de generación eléctrica a gas natural en Texas y el inicio del gasoducto destinado al proyecto de gas natural licuado (GNL) de Alaska. Trump definió el paquete como “uno de los mayores proyectos de infraestructura energética de la historia de Estados Unidos”.
Según explicó Lutnick durante el acto realizado en el Despacho Oval de la Casa Blanca, la inversión surcoreana forma parte de la contraprestación vinculada con la reducción de los aranceles al 15% aplicada por la administración estadounidense a Corea del Sur en el marco del acuerdo comercial bilateral. “Corea del Sur va a invertir su dinero soberano, casi 200.000 millones de dólares, en infraestructura energética americana para fortalecer el dominio energético de Estados Unidos”, afirmó el funcionario.
El proyecto de mayor volumen económico es “Project Power”, que prevé levantar ocho grandes reactores nucleares en distintos estados del país. Entre las jurisdicciones mencionadas figuran Ohio, Tennessee, Carolina del Sur y Kentucky. La inversión estimada para esta iniciativa asciende a 120.000 millones de dólares, unos 106.000 millones de euros.



