En el marco de una operación militar denominada "Furia Épica", las fuerzas estadounidenses llevaron a cabo un ataque contra una corbeta de la Armada iraní en el puerto de Chah Bahar, ubicado en el sur del golfo de Omán. Según el Mando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (CENTCOM), la embarcación, clasificada como clase Jamaran, resultó gravemente dañada y se encuentra en proceso de hundimiento. El informe también incluyó instrucciones para que la tripulación iraní abandonara el barco de inmediato.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comunicó a través de sus redes sociales que su país había logrado “destruir y hundir” un total de nueve buques iraníes, algunos de los cuales describió como “de gran importancia”. Este ataque es parte de una serie de operaciones coordinadas contra múltiples objetivos navales iraníes, según los detalles proporcionados por CENTCOM.
Además, Trump mencionó la destrucción del Cuartel General Naval de Irán, aunque no ofreció información precisa sobre la ubicación o características de la base atacada. En sus publicaciones, el mandatario expresó su intención de continuar con las ofensivas, afirmando: "vamos a por el resto" y haciendo un comentario sarcástico sobre la situación de la Armada iraní. Este ataque se produce en un contexto de creciente tensión entre Washington y Teherán, marcado por un aumento de la presencia naval estadounidense en la región y una postura defensiva ante lo que consideran amenazas a la seguridad marítima.



