El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó este domingo que su próxima reunión con el líder chino Xi Jinping podría verse afectada si Beijing no colabora en la reapertura del estrecho de Ormuz. Esta vía marítima, vital para el comercio energético global, se encuentra bloqueada por Irán en el contexto de crecientes tensiones en Oriente Medio.

Durante una conversación telefónica con un medio internacional, Trump enfatizó la necesidad de una pronta respuesta de China antes de su viaje programado a Beijing, que está previsto para finales de este mes. "China debería involucrarse, ya que depende en un 90 por ciento de su petróleo proveniente de esta región", comentó, destacando la interdependencia energética existente.

Además, el mandatario estadounidense dejó entrever que podría ajustar su agenda diplomática si no recibe indicios de cooperación por parte del gobierno chino. "Podríamos aplazar la reunión", afirmó, sin detallar el tiempo que podría tomar este retraso. Esta advertencia se inscribe dentro de un esfuerzo más amplio de Washington para que la comunidad internacional colabore en la seguridad y reapertura de esta crucial ruta marítima, que transporta alrededor de una quinta parte del petróleo mundial.