El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este martes que el estrecho de Ormuz se abrirá “muy pronto” o Irán recibirá “un golpe muy duro”. El mandatario vinculó el tránsito por ese paso estratégico, que conecta los golfos Pérsico y de Omán, con las tensiones en torno al programa nuclear iraní.

“El estrecho se va a abrir muy pronto, o recibirán un golpe muy duro, y entonces el estrecho se va a abrir”, sostuvo Trump durante una entrevista. Poco antes, había sugerido que el enclave podría quedar abierto durante la misma jornada.

El jefe de la Casa Blanca también afirmó que, si las autoridades iraníes “vuelven a echarse atrás”, recibirán una represalia. “Lo saben, lo entienden. No tengo otra opción. No pueden tener un arma nuclear, es muy sencillo”, declaró, al insistir en su advertencia contra Teherán.

Además, Trump volvió a referirse a un supuesto ataque estadounidense contra Irán que, según su relato, habría sido suspendido después de que la República Islámica pidiera iniciar conversaciones. “Nos encaminábamos hacia un ataque tremendo, el mayor desde la Segunda Guerra Mundial, y me llamaron y me dijeron, muy educadamente: ‘Por favor, ¿podemos hablar? ¿Podemos hablar?’. No querían. Y yo les dije: ‘Sí, podemos hablar. Vamos a resolverlo, de una vez por todas’”, afirmó el mandatario.