La llegada de visitas puede generar tensión en los hogares con perros que reaccionan con miedo frente a desconocidos. Esta inquietud, que a menudo se manifiesta con ladridos y una actitud de vigilancia constante, puede ser un obstáculo para la convivencia familiar. Juan Manuel Liquindoli, un adiestrador canino con amplia experiencia en el campo, ofrece soluciones y consejos para identificar los avances en el comportamiento de los perros que están enfrentando sus temores.
Recientemente, Liquindoli fue consultado por Flor, quien tenía problemas con Izzy, su perra que no toleraba la presencia de visitantes. “La situación era tan crítica que ni siquiera los familiares más cercanos podían ingresar a la casa sin que Izzy ladrara durante largos períodos”, explica el adiestrador. A través de varias sesiones de entrenamiento, pudo observar cambios significativos en el comportamiento de Izzy, lo que demuestra que, con el enfoque adecuado, es posible modificar ciertas conductas.
El experto destaca que reconocer los signos de un perro que comienza a relajarse es crucial para su bienestar emocional. Uno de los indicadores más importantes es cuando el perro opta por dar la espalda a una persona que antes le generaba temor, lo cual es una clara señal de confianza. Además, la disposición a jugar, como ofrecer un juguete a un visitante, es otro signo positivo que indica que el animal está empezando a ver a la visita como una presencia no amenazante. Estos indicadores, aunque sutiles, son fundamentales para que los dueños de mascotas puedan reforzar comportamientos positivos y fomentar una convivencia más armoniosa.



