Un profundo sentimiento de tristeza recorre Guatemala tras un devastador accidente de tránsito ocurrido en la aldea Laguna Seca, en el municipio de Amatitlán, el pasado jueves. Este siniestro, que involucró un vehículo de transporte de pasajeros, resultó en la muerte de tres personas y más de 50 heridos, poniendo de manifiesto una vez más las deficiencias de la seguridad vial en el país centroamericano.
Los servicios de emergencia, incluyendo a Bomberos Municipales y la Policía Nacional Civil, se movilizaron rápidamente al lugar del incidente. Según las autoridades, entre los fallecidos se encuentran una mujer, un niño y un hombre de 93 años, quien falleció a pesar de los esfuerzos médicos por salvarlo.
La tragedia cobra un rostro aún más desgarrador con la historia de una menor que sobrevivió al accidente, pero ha perdido a su madre y a su hermano. Actualmente, la niña se encuentra en un hospital recibiendo atención médica mientras su padre la acompaña en este difícil momento. La Procuraduría de los Derechos Humanos está supervisando la asistencia a las víctimas, asegurando que reciban la atención necesaria en medio de esta crisis.



