Un niño de cuatro años sufrió una caída desde el sexto piso de un edificio en el barrio Villa Javier, en el sur de Bogotá, el 19 de febrero de 2026. Este trágico suceso no solo resalta la vulnerabilidad de los más pequeños en situaciones de abandono, sino también las deficiencias en la respuesta del sistema de emergencias en el área.

La comunidad reaccionó rápidamente ante el accidente, pero la tardanza de las ambulancias y la falta de medidas de seguridad en el hogar generaron preocupación e indignación entre los vecinos y las autoridades. Según testigos, cerca de las 8:20 p. m., el niño y su hermano de dos años se encontraban solos en un apartamento con la ventana abierta, lo que facilitó la tragedia.

Los residentes del edificio se movilizaron para ayudar al menor, trasladándolo en un taxi a un hospital cercano ante la demora de la atención médica. Óscar Eduardo Campaña, oficial de la Policía de Bogotá, informó que el niño fue llevado de urgencia al Hospital de Kennedy debido a la gravedad de sus lesiones. El caso ha reavivado el debate sobre la seguridad infantil y la responsabilidad de los padres en el cuidado de sus hijos.