Con 81 años, la reconocida sindicalista Teresa Fortuny sigue activa en la Confederación Sindical de Comisiones Obreras (CCOO) y, a días del Día Internacional de la Mujer, recalca la importancia de continuar la lucha por la igualdad. Fortuny advierte que "los derechos logrados no son eternos, requieren ser defendidos y fortalecidos".

En una entrevista, Fortuny, quien es secretaria general de la Federación de Pensionistas de Tarragona, destaca que la igualdad no está asegurada. "Si no se protege, siempre habrá quienes busquen limitarla", sostiene la activista, quien anima a las nuevas generaciones a seguir combatiendo por los derechos femeninos, especialmente en un contexto global donde la extrema derecha está en ascenso.

La historia de Fortuny se remonta a su juventud, cuando, a los 14 años, necesitó la aprobación de su padre y registrarse en la sección femenina de la Falange para poder trabajar como dependienta. Recuerda con nostalgia las limitaciones impuestas por el régimen franquista y cómo, a pesar de sus esfuerzos, la promoción laboral para las mujeres era casi inexistente. Su conexión con el sindicalismo comenzó en los años 60, cuando se sorprendió al ver que en su primera reunión solo había hombres, pero el compromiso de sus compañeros la motivó a seguir en la lucha por la igualdad salarial y laboral.