Telefónica registró pérdidas netas por 338 millones de euros durante el primer semestre de 2026, lo que representa una reducción del 75% frente a los números rojos de 1.355 millones anotados en el mismo período de 2025. El resultado estuvo condicionado por un impacto de 1.001 millones de euros asociado a la desinversión en Chile y por una provisión de 265 millones destinada a cubrir la reestructuración de su filial en Alemania, según informó la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Entre enero y junio, la empresa presidida por Marc Murtra alcanzó ingresos por 16.392 millones de euros. La cifra implicó un aumento del 1,7% interanual a tipo de cambio real y del 0,4% en términos constantes, con España y Brasil como principales impulsores de la evolución del negocio.

La tendencia se acentuó durante el segundo trimestre, cuando la facturación llegó a 8.265 millones de euros, un 3% más que un año antes a tipo de cambio real, aunque sin variación en términos constantes. En España, los ingresos acumulados en los primeros seis meses fueron de 6.513 millones de euros, con una suba del 2,5%. En Brasil, en tanto, la facturación alcanzó los 5.195 millones, un 12,5% más a tipo de cambio real y un 7,5% en términos constantes.

En ese período, Telefónica obtuvo un beneficio neto de 474 millones de euros a través de las operaciones que continúan dentro del grupo, entre ellas España, Brasil, Alemania, Reino Unido y el resto de los negocios en continuidad. El resultado total, sin embargo, se vio afectado por los impactos vinculados con la desinversión en Chile y la reestructuración de la filial alemana.