Los talibanes han desestimado las acusaciones provenientes de Estados Unidos que los señalan por presuntamente utilizar a detenidos como parte de una "diplomacia de rehenes". En un comunicado, enfatizaron que están llevando a cabo conversaciones con representantes de Washington con el objetivo de alcanzar un acuerdo que beneficie a ambas partes.

Hamdulá Fitrat, viceportavoz del Emirato Islámico de Afganistán, aseguró que existen contactos activos con funcionarios estadounidenses para tratar esta situación. Aclaró que los ciudadanos norteamericanos actualmente bajo custodia en Afganistán fueron arrestados por violaciones a la ley, en respuesta a declaraciones anteriores del portavoz del gobierno afgano, Zabihulá Muyahid, quien había proporcionado detalles sobre los arrestos.

La declaración de los talibanes se produce tras las críticas de Tammy Bruce, funcionaria de la delegación estadounidense ante la ONU, quien acusó al régimen afgano de emplear a los detenidos como herramienta en sus negociaciones. Bruce hizo un llamado a los talibanes para que cesen con estas prácticas y reiteró la importancia de las sanciones impuestas por la ONU como medio para asegurar la rendición de cuentas por parte del grupo.

Por su parte, Estados Unidos ha exigido la liberación inmediata de todos los detenidos en Afganistán, considerándolo un paso esencial para mejorar las relaciones entre ambas naciones. Un portavoz del Departamento de Estado confirmó que el tema de los ciudadanos estadounidenses detenidos ha sido abordado directamente con los talibanes, quienes han manifestado su disposición a liberar a un par de prisioneros a cambio de un ciudadano afgano encarcelado en Guantánamo.