Taiwán realizó un ejercicio para trasladar de emergencia a su presidente, Lai Ching-te, hacia un puesto de mando protegido, desde donde debería dirigir las operaciones de combate y garantizar la continuidad del Gobierno en caso de una guerra. La práctica se llevó a cabo en el marco de las maniobras militares anuales Han Kuang, que realiza la isla ante la amenaza de un posible ataque de China.

La portavoz presidencial, Karen Kuo, informó que el mandatario y los integrantes de su equipo participaron de un “simulacro de mando de operaciones de defensa y de continuidad del funcionamiento del Estado en situaciones de emergencia”. El ejercicio fue denominado “Wan Jun”, una expresión que significa “un peso tremendo”. Se trató de la primera participación de Lai como presidente en esta práctica, luego de su llegada al cargo en 2024.

Imágenes difundidas por la Oficina Presidencial mostraron al mandatario y a otros funcionarios de alto rango subiendo a vehículos blindados y desplazándose durante la noche por las calles de Taipéi. El grupo fue trasladado hasta el Puesto de Mando de Hengshan, un complejo fortificado construido dentro de una montaña en el barrio de Dazhi, cerca de la sede del Ministerio de Defensa.

En el lugar también participó el ministro de Defensa, Wellington Koo. La operación incluyó hasta tres convoyes integrados por vehículos blindados y unidades tácticas de apoyo. Los grupos partieron en distintos momentos de la noche del miércoles y utilizaron rutas diferentes, con el objetivo de dificultar su identificación y “despistar al enemigo”.