El proceso judicial relacionado con la muerte de Lizeth Marzano, la joven atleta que perdió la vida tras ser atropellada en San Isidro el 17 de febrero, dio un giro inesperado este domingo. El juez a cargo del caso decidió posponer la audiencia de prisión preventiva solicitada contra Adrián Villar Chirinos, reprogramándola para el martes 3 de marzo a las 15:00. Esta decisión se tomó tras un extenso intercambio de argumentos entre las partes involucradas y la aparición de nuevos elementos probatorios.

La audiencia estaba a cargo del magistrado del 33.º Juzgado de Investigación Preparatoria de la Corte Superior de Justicia de Lima y se llevó a cabo de manera virtual. Contó con la participación del fiscal Henry Santiago Zavaleta Polo, los abogados de la defensa de Villar, César Augusto Nakazaki Servigón y César Enrique Pérez Escobar, así como el representante legal de la familia de la víctima, Carlos Miguel Grados La Rosa. Villar, quien se encontraba bajo custodia policial en la División de Investigación y Prevención de Accidentes de Tránsito, también estuvo presente.

La defensa de Villar, liderada por Nakazaki, solicitó la suspensión de la audiencia argumentando que se había incorporado un extenso informe policial al expediente casi a la medianoche anterior, lo que les impedía preparar adecuadamente su defensa. El abogado destacó la necesidad de demostrar los arraigos del investigado y poder presentar pruebas que contrarrestaran las acusaciones. Por su parte, el Ministerio Público rechazó la solicitud de aplazamiento, argumentando que la defensa había tenido tiempo suficiente para prepararse, lo que generó un debate sobre el derecho a una defensa adecuada. Finalmente, el juez decidió suspender la audiencia por 24 horas hábiles, asegurando el cumplimiento de los plazos legales.