En los últimos años, el uso de suplementos nutricionales y herbales ha aumentado considerablemente, motivado por el deseo de mejorar el bienestar físico y mental. Sin embargo, esta tendencia también ha traído consigo riesgos significativos, especialmente para órganos vitales como el hígado, los riñones y, aunque con menor frecuencia, el páncreas.

Los estudios han señalado que ciertos ingredientes presentes en suplementos vitamínicos, herbales y deportivos pueden estar relacionados con el desarrollo de pancreatitis y otras complicaciones pancreáticas. Esto es particularmente preocupante cuando estos productos se utilizan en dosis elevadas o sin el correspondiente asesoramiento de un profesional de la salud.

Es crucial tener en cuenta que no todos los suplementos son seguros para todas las personas. Por ello, es recomendable tener precaución al seleccionar y consumir estos productos. Para minimizar el riesgo de efectos adversos en el páncreas, es fundamental seguir pautas adecuadas y consultar a un médico antes de iniciar cualquier suplementación.