La Fiscalía de Málaga ha solicitado una pena de 22 años de prisión para un hombre acusado de asesinar a su pareja, Sibora, en 2014. El cuerpo de la víctima fue hallado emparedado en una vivienda de Torremolinos, casi nueve años después de su muerte, tras la detención del acusado por el presunto asesinato de su última expareja, Paula, que se llevará a juicio la próxima semana.
El fiscal ha imputado al acusado por asesinato en el contexto de violencia de género, con alevosía y la agravante de parentesco, solicitando 20 años de prisión por este delito. Además, se le acusa de un delito contra la integridad moral, por el que se pide una pena adicional de dos años. En las conclusiones provisionales, se destaca la gravedad de los hechos y el prolongado tiempo durante el cual se cometieron.
Entre las penas solicitadas, la Fiscalía también exige la prohibición de acercarse a la madre de la víctima y comunicarse con ella durante cinco años, así como una indemnización de 167.588 euros por daño moral y 30.000 euros por el delito contra la integridad moral. Según las investigaciones, la pareja se conoció en 2009 en Italia y se trasladó a España en 2010. A pesar de los problemas en su relación, volvieron a convivir en el inmueble donde se encontró el cadáver, que el acusado había alquilado.



