El día domingo 22 de febrero, a las 17:36, se registró un sismo de magnitud 5,1 al oeste de Pisco, en la región Ica, Perú. Este fenómeno telúrico fue confirmado por el Instituto Geofísico del Perú (IGP), que señaló que el epicentro se ubicó a 82 kilómetros de la costa de Pisco, a una profundidad de 42 kilómetros. El movimiento sísmico tuvo una intensidad de III-IV en la escala de Mercalli en la zona cercana al epicentro, generando inquietud entre los residentes del sur del país y siendo percibido por miles de limeños en distintos distritos.

Según el informe técnico del IGP, el temblor ocurrió en el mar, frente a la costa de Ica, y provocó que muchos ciudadanos abandonaran sus hogares y lugares de trabajo, siguiendo los protocolos de seguridad establecidos. Afortunadamente, hasta el momento, no se han reportado daños significativos en personas o bienes materiales, según las autoridades locales.

Las autoridades recalcaron la importancia de mantener la calma y de revisar las condiciones de las infraestructuras. Los organismos de defensa civil han puesto en marcha sus procedimientos de monitoreo y evaluación en las áreas afectadas, mientras que equipos especializados trabajan en la recopilación de información sobre el impacto del sismo. La preparación ante futuros movimientos telúricos sigue siendo esencial, y se recomienda a la población tener listas mochilas de emergencia con suministros básicos para afrontar posibles evacuaciones.