Las dinámicas en las relaciones de pareja son complejas y están influenciadas tanto por el pasado personal de cada individuo como por la interacción con su compañero. Entender las raíces de los conflictos amorosos es crucial para aquellos que desean establecer vínculos más sanos y duraderos. Al analizar cómo elegimos a nuestras parejas, podemos identificar patrones repetitivos y reflexionar sobre aspectos personales que afectan nuestras relaciones.
La psicóloga Silvia Severino sostiene que para descubrir los orígenes de los conflictos en el amor, es fundamental tener una mirada honesta sobre nuestras elecciones sentimentales. Ella afirma: “Si quieres saber qué debes sanar, observa a la pareja que tuviste o a la que tienes”, resaltando que las relaciones a menudo actúan como espejos de las partes internas que aún no hemos resuelto.
Este enfoque convierte la observación de nuestras experiencias amorosas en una herramienta valiosa para el autoconocimiento y la transformación personal. Severino explica que la pareja refleja áreas de uno mismo que no se reconocen y que pueden generar conflictos. Así, el proceso de introspección en el contexto de la pareja facilita la identificación de heridas emocionales no resueltas, permitiendo resignificar la experiencia amorosa y romper ciclos de repetición en la elección de parejas.
Las diferencias entre las personas que se atraen inicialmente pueden verse como complementarias, pero con el tiempo pueden transformarse en fuentes de tensión. Severino advierte que lo que una vez resultó atractivo puede convertirse en un motivo de irritación, obligando a cada uno a decidir si eligen crecer a partir de ello o repetir patrones con nuevas parejas.



