Las nociones sobre el amor están frecuentemente moldeadas por la cultura, las expectativas sociales y las experiencias individuales. En el contexto actual, tanto las personalidades de las redes sociales como los profesionales de la psicología se han convertido en fuentes de referencia para aquellos que buscan entender las relaciones afectivas de una manera menos idealizada.
La constante exposición a conceptos sobre vínculos en el ámbito digital plantea interrogantes sobre lo que realmente constituye una relación saludable. Esto también abre un debate acerca de la delgada línea que separa el amor verdadero de emociones como el apego o la rutina. La confusión entre estos términos puede resultar en frustraciones y malentendidos, especialmente entre quienes creen que ciertas acciones garantizan la existencia de un vínculo profundo.
Silvia Severino, psicóloga activa en TikTok, desafía muchas de las creencias arraigadas sobre el amor. En su análisis, subraya que “el sexo no es amor”, y aclara que otras dinámicas comunes tampoco lo son. Según Severino, “salir con alguien no es amor; hablar todo el día no es amor; ni la intensidad o la frecuencia en el contacto lo son”. Esta perspectiva pone de manifiesto la diferencia entre el apego y un verdadero vínculo saludable, sugiriendo que una relación sólida se basa en el respeto y la coherencia más que en la rutina diaria o la dependencia emocional.



